viernes, 29 de noviembre de 2013

Senadores vitalicios ¿Impunidad vitalicia?
                                                                                                                            
La Comisión de Constitución del Congreso aprobó recientemente el restablecimiento del sistema bicameral en el Perú y de paso la figura de senadores vitalicios (ex presidentes) “…con inmunidad hasta el fin de sus días” me pregunto ¿Impunidad vitalicia?, ¿Cuál es el costo beneficio?, ¿Mejores leyes?, ¿Cámara reflexiva?, ¿Es el momento oportuno?; etc.

Si bien es cierta la experiencia traumática producida por Fujimori, de pasar de la bicameralidad a la unicameralidad, no se tiene un balance positivo, imagínense que solo en este gobierno se han observado 230 proyectos de ley. En otros casos, luego de promulgarse algunas leyes se debieron de derogar por ser el remedio peor que la enfermedad. Lo cierto es que el actual Congreso no goza de buena reputación y por lo tanto hay que tocar el tema con pinzas.

Un aspecto inmediato que hay considerar en el análisis es la situación por la que vienen atravesando los ex presidentes (Toledo y el caso Ecoteva, Alan García y el caso BTR y otros), creemos que no es muy oportuno ni positivo que esta norma se concretice, estaría dejando la  puerta abierta a la impunidad a actos de corrupción de dichos gobiernos que aún no se han esclarecido. Me pregunto ¿Es necesario que los ex Presidentes sean Senadores vitalicios?, nuestro  débil sistema democrático no creo que dé para eso. Pienso que no debe de considerarse esta figura herencia de imperios ya extinguidos y típica de sistemas autocráticos y dictatoriales que mandan al olvido la figura de la rendición de cuentas que todo mandatario debe de cumplir con el pueblo que lo eligió. Además sería un retroceso en relación a la anulación de la figura de inmunidad que gozan actualmente los parlamentarios, pues existen pronunciamientos de representantes del mismo parlamento como de la sociedad civil a favor de su extinción y así dejar libre el camino al Poder Judicial cuando requiera investigar a nuestros otorongos.

Por otra parte también debemos de analizar la forma como ingresan nuestros políticos al Congreso y que sería igual para los futuros Senadores. Observemos la calidad de congresistas actuales, se dice que restablecer el Senado sería para mejorar la calidad de leyes al ser ésta una “instancia reflexiva” sin embargo si no hay la debida preparación de cuadros por parte los partidos políticos, sin una reforma de la Ley de partidos que implique entre otros aspectos, la elección transparente y democrática de sus candidatos, la anulación del voto preferencial, la renovación por tercios del Congreso, la anulación del distrito nacional para elegir senadores, pues deben representar y ser de cada región; para evitar el centralismo limeño; mayor plazo de presentación de parte de los partidos de sus candidatos, siendo la fecha para que se inicie este proceso mucho antes a fin de poder escudriñar por sus cuatro costados a cada uno de ellos, incluyendo en el procedimiento la presentación de sus pre candidatos a la comunidad, a fin de que tengamos la oportunidad de vetar con fundamentos y prueba a aquellos que no merecen darles nuestro voto y confianza; al final solo tendremos “roba cables y comeoros seniors”. Por lo tanto  no perdamos de vista que se lo que se trata es de tener Senadores capaces, idóneos y honestos.

Mientras tanto ya los políticos empiezan a jugar en pared, es el caso de Javier Velásquez Quesquén del APRA que entusiasmado apoya la restitución de Senadores vitalicios con inmunidad de por vida y su jefe sale a decir: “Conmigo no cuenten para eso…” Como dijo otro político hoy reo en cárcel, no somos caídos del palto para tragarnos el anzuelo. Por otra parte sería bueno que el presidente Ollanta Humala se exprese contrario a esto demostrando su vocación democrática, de lo contario estaría haciendo el juego a los que buscan la impunidad vitalicia y podríamos pensar que él también.

Espero que se dé un mayor debate sobre el dictamen, no sólo en el pleno del Congreso, sino también involucrar a la sociedad civil organizada para que se analice y discuta los pro y contras así como el costo beneficio y si es oportuno o no el restablecer la bicameralidad por el bien del país. 

                                  Trujillo, 27 de Noviembre del 2013