martes, 7 de octubre de 2008

Propuesta de enseñanza de la Constitución en la UPN

PROPUESTA

A:

Rector,
Vicerrector Académico,
Decanos; y
Directores de Carrera

Universidad Privada del Norte – Laureate Internacional Universities
Ciudad. -

Por la presente saludo a ustedes y hago llegar una propuesta fruto de una larga reflexión acerca de la misión de la universidad, en el marco de la profunda crisis política que sufre nuestro país, y que no es otra cosa que reflejo de una falta de valores y déficit ciudadano que nos impide contrarrestar tantas situaciones no solo enojosas sino vergonzosas que ocurren en nuestro país.

La propuesta que alcanzo la he titulado:

ENSEÑANZA DE LA CONSTITUCIÓN EN TODAS LAS CARRERAS PROFESIONALES DE LA UNIVERSIDAD PRIVADA DEL NORTE

Espero que la misma sea estudiada y tomada en cuenta.


Realidad problemática

Que nunca más los partidos políticos digan: “Una vez que tengo tu voto, ya tengo todo lo que quería de ti. Ahora, cállate y no molestes”.
Enrique Dans
Encontramos:

· Liderazgos políticos débiles, ineficientes, ineficaces, poco transparentes; no rinden cuentas, baja credibilidad. Reflejo de la crisis política, corrupción y ausencia de valores en el desarrollo de sus funciones, siendo las principales plagas que afectan a los partidos políticos, en mayor o menor grado: el Centralismo y autoritarismo, la demagogia e improvisación, el clientelismo y asistencialismo; los privilegios y la frivolidad; el nepotismo; copamiento del Estado; inequidad; transfuguismo; y las promesas incumplidas.

— El círculo vicioso de la corrupción:
Permisividad con la corrupción, pérdida de legitimidad y credibilidad;
aumento de desmoralización, desconfianza y escepticismo en la clase
política de parte del ciudadano.

— Impactos negativos por la falta de Ética en la política:

a) En el Desarrollo:
Sociedad no solidaria, gobiernos corruptos, debilidad de
institucionalidad y de los mercados. Aumento de la exclusión y
desigualdad.

b) En la democracia:
Falta de transparencia, aumenta desconfianza, bajos niveles éticos y
políticos; poder judicial desprestigiado; captación de mercados por
grupos de interés y déficit democrático y de desarrollo.

c) En la Gobernabilidad:
Desigualdad ante la ley, inseguridad jurídica, debilitamiento de
instituciones democráticas, déficit de capital social, débil
gobernabilidad.

d) En el Estado:
Se traba modernización del Estado por déficit de información y
transparencia, no sostenibilidad fiscal, deficiente gestión
pública, ciudadanía se distancia del Estado.

— En resumen ¿Qué tenemos los ciudadanos?:

Déficit de ciudadanía activa, déficits de ética pública; déficit de cultura política; déficit de liderazgo político; inestabilidad política y crisis de gobernabilidad. Sobredimensionamiento de expectativas. Además, bajos
niveles de coordinación público-privada, escasa organización social, casi
nula participación y concertación; ausencia de trabajo en equipo.

Vivimos atrapados en el corto plazo, sin perspectivas estratégicas (No tenemos un Norte, entendido como una visión de desarrollo concertada de todos los peruanos); y los que es peor seguir sumidos en el subdesarrollo.


2. ¿Qué se debe hacer?
“Sin comportamientos cívicos, no hay buena administración que resista”. “Sin buenos ciudadanos, no habrá buen gobierno”.
Joan Pratts


— Debemos potenciar a las personas para que estas asuman su responsabilidad (expansión de su ciudadanía), sino el desarrollo de nuestro país no será sostenible. Requerimos de una participación ciudadana activa y efectiva.

— Debemos lograr una formación ciudadana: que signifique nuevos liderazgos democráticos, visiones compartidas de futuro y proyectos colectivos; establecimiento de canales y espacios de participación y reforzamiento y consolidación de los que existen; construcción de alianzas estratégicas; acceso a la información y el conocimiento, como factor de poder; proyectos demostrativos de viabilidad y de efectos positivos; búsqueda de la continuidad y sostenibilidad del desarrollo. Que la política asumida sea expresión de vocación de servicio público.

— Una formación ciudadana que además implique formación ética y moral, que se entienda que es imposible entender la Política divorciada de la Ética. Que la Ética en la política y gestión pública (Ética práctica), pueden hacer que el Estado se transforme, que la gestión pública se haga más eficiente; la democracia se fortalezca; la ciudadanía sea más proactiva; la gobernabilidad se consolide y el desarrollo se pueda lograr y hacer efectivo en el tiempo y no siempre sea un espejismo.

— ¿Porque la Participación Ciudadana?:
La respuesta es contundente: los gobiernos no han resuelto las necesidades básicas de la sociedad, debemos buscar nuevas formas de gobierno con mayor compromiso social, evitar que se continúe con el deterioro de la Democracia, la representatividad de los gobiernos; de las capacidades institucionales. Hay necesidad de articular políticas sociales a las actuales políticas económicas, de desarrollar un modelo económico más justo, equitativo, inclusivo y una cultura del diálogo; así como de concertación de acciones para el desarrollo.

— Lograr que cada ciudadano se sienta parte del cuerpo social y político y se identifique con el todo, aprenda a fortalecer a su comunidad por encima de los intereses individuales, a no esperar pago o reconocimiento por las acciones que realiza en favor del país.

— La participación ciudadana desarrolla la capacidad de las personas de trabajar en colaboración con los demás, de identificar prioridades y de lograr que las cosas se hagan y los proyectos se realicen. De realizar la práctica de la Vigilancia Ciudadana. La actividad participativa nos convierte así en mejores ciudadanos.

— La relación entre participación ciudadana y desarrollo es clara. ¿Para qué la participación? Para el logro del Desarrollo, somos actores y tenemos un rol en este proceso. El desarrollo es tarea de todos. No podemos seguir siendo actores que cumplen un rol secundario o peor que eso, meros espectadores.

— La participación ciudadana es una de las cuestiones más complejas y difíciles de la política pero es vital para la gobernabilidad y el desarrollo humano que tanto anhelan nuestros pueblos. Ya en el siglo V a.c., Pericles, al pronunciar su famosa Oración Fúnebre expresó: “…pues somos los únicos que consideramos no hombre pacífico, sino inútil, al que nada participa en ella (la cosa pública)”.

— Participación ciudadana entendida como la acción de los ciudadanos de ejercer de manera efectiva sus derechos en el gobierno de su país. Recordemos que el fundamento central del enfoque de Derechos es: la Dignidad de la persona humana que no se puede violar. Sin embargo ¿Cuántas personas saben que son sujetos de derechos?


Enseñanza de la Constitución

— Todo esto sería un esfuerzo vano o parcial sino enseñamos a nuestros alumnos la ley de leyes: La Constitución. Los futuros profesionales serán mejores personas y mejores ciudadanos.

— En su artículo 14º nuestra Constitución expresa: “…la formación ética y cívica y la enseñanza de la Constitución y de los derechos humanos son obligatorios en todo el proceso educativo civil o militar…”

— En la Constitución están expresados los derechos fundamentales, así como los derechos sociales, económicos y políticos de todo ciudadano. Su conocimiento les da posibilidad de ejercerlos y defenderlos.

— De la enseñanza de la Constitución nuestros alumnos aprenderán que son ciudadanos sujetos de derecho pero además que tienen deberes para con su patria, a la cual deben de honrarla y protegerla, tema que hoy suena extraño, difuso y poco comprensible. Muchos exigen derechos pero no asumen sus deberes, muchas veces por desconocimiento y otras por evadir la responsabilidad que les compete.

— En la Constitución nuestros alumnos encontrarán el conocimiento y función de los tres poderes del Estado y el verdadero sentido de la función pública. Hoy todos trastocados, venidos a menos.

— En la Constitución nuestros alumnos podrán comprender la importancia del Medio ambiente y los recursos naturales. También el proceso de formación y promulgación de leyes, y otros temas fundamentales en la vida de todo ciudadano que se precie de ser buen profesional, por que antes de ser profesional debemos lograr forjar buenos ciudadanos.

Por todo lo expuesto es que me permito proponerles la ENSEÑANZA DE LA CONSTITUCIÓN EN TODAS LAS CARRERAS PROFESIONALES DE LA UNIVERSIDAD PRIVADA DEL NORTE.

Quiero terminar con una frase de Confucio, “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”, enseñemos e involucremos a nuestros alumnos en la tarea de forjar un mejor país, y habremos dado nuestro aporte en la tarea de producir los ciudadanos útiles que reclamaba Pericles que ayuden a forjar un Perú más justo, inclusivo, solidario, donde todos nos reconozcamos como peruanos sin excepción y el desarrollo sea alcanzable.

Trujillo, 22 de Abril de 2008

Ciudadanía y símbolos patrios

Estamos próximos a las fiestas patrias y es bueno recordar algunos conceptos que con el tiempo hemos ido perdiendo y con lo cual también se afecta el civismo tan necesario para el desarrollo de un pueblo. Me estoy refiriendo a las palabras que forman el título de este artículo.

Ciudadanía, término que para entenderlo en toda su magnitud e importancia, debemos de remontarnos a la Grecia de fines del siglo IV a.c. e inicios del V a.C. Recordemos que se vivía la etapa del esclavismo y aún la barbarie de los pueblos aledaños que arreciaban a Atenas y Esparta que se empezaban a convertir en espacios urbanos donde la vida de las personas cambia, no solo el estilo sino también su estado: hombres libres. Los griegos formularon un nuevo estatuto para la convivencia armónica y pacífica, considerando al poblador de Atenas ciudadano, reconociéndole derechos y asignándole deberes para con su ciudad asumiendo así la tarea de buscar y aportar ideas para una mejor convivencia en la ciudad, más tarde denominada “civitas” por lo romanos.

El historiador Tucídides en sus Historias (II 45-46) recrea el famoso discurso de Perícles (Oración fúnebre), que pronunciara ante la pira ardiente de los soldados atenienses muertos en batalla, defendiendo la libertad de su ciudad-estado contra la acechanza de los peloponesios con estas palabras: “…pues somos los únicos que consideramos no hombre pacífico, sino inútil, al que nada participa en ella (la cosa pública)”. Hoy la ciudadanía se asume como cualidad y derecho al cumplir los jóvenes los dieciocho años de edad, sin ningún sacrifico de por medio y casi una nula enseñanza de sus derechos y deberes, ignorando el sacrificio que el ciudadano griego realizó para ganarse tal estatus. Cabría preguntarnos ¿Somos ciudadanos “pacíficos” (inútiles), o ciudadanos que participamos activa y efectivamente en la mejor administración de nuestras ciudad y país?; es deplorable que existiendo toda una normatividad a favor de la participación ciudadana y espacios como los consejos de coordinación regional y local, mesas de concertación para la lucha contra la pobreza, talleres de formulación de planes de desarrollo concertado y presupuestos participativos, Comités de Vigilancia, etc. son pocos los ciudadanos que se comprometen con el ejercicio de sus deberes.

Por otra parte, algo inaudito por decir lo menos, es el uso de la escarapela como símbolo patrio, ¿Sabía usted que la escarapela no es un símbolo patrio?. No demoran los comerciantes informales en inundar las calles de Trujillo ofreciendo tal adorno para ser utilizado por escolares, ciudadanos y autoridades como distintivo. Tanto nuestro municipio como la Dirección Regional de Educación hasta ahora no han actuado para desterrar dicha deformación, pese a que en años anteriores he escrito comunicaciones alertando sobre esto. Nuestra Constitución en su Art. 49, Título II Del Estado y Nación indican textualmente que: “…son símbolos de la Patria, la Bandera, de tres franjas verticales con los colores rojo, blanco y rojo, el Escudo y el Himno Nacional establecidos por ley. La Bandera y el Escudo son los símbolos de la nacionalidad y representación de la Patria. En cambio el Himno Nacional, constituye la canción patriótica oficial que se entona en todos los actos cívicos y militares.”

Ad portas de un nuevo aniversario patrio rescatemos pues el verdadero significado de ciudadanía y recuperemos nuestros símbolos patrios, como parte de nuestros deberes con la tierra que nos vio nacer. No reclamemos derechos sino somos capaces de cumplir con nuestros deberes con nuestra Madre Patria.