“ …este decreto simboliza la devolución de un derecho conculcado a la ciudadanía, que hoy devolvemos para su debido ejercicio en pro del fortalecimiento de la democracia” V. Paniagua C.
Con esas palabras don Valentín Panigua C., Presidente Constitucional del gobierno de transición hizo pública la conformación de las Mesas de Concertación para la Lucha contra la Pobreza (MCPLCP), dejando en manos del R.P. Gastón Garatea Yori SSCC, primer presidente nacional de la Mesa, el D.S.01-2001-PROMUDEH; de fecha 18 de enero del 2001 la tarea de conformar lo que es hoy la gran red de mesas a nivel nacional.
Conocí y traté a don Valentín Paniagua a raíz de mi nombramiento como primer Presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza en La Libertad. Hombre sencillo, afable, así como de un gran espíritu concertador. La impresión que dejaba traslucir en sus alocuciones era la del estadista y líder de mano firme, ideas claras y de una moral a toda prueba.
De hablar pausado, casi coloquial, generaba una atmósfera de sosiego, tranquilidad y mucha seguridad. Hombre de convicciones profundamente cristianas, siempre abogaba por la recuperación de los valores en momentos que el país se debatía en una grave crisis y corrupción, reflejada en los ya conocidos videos de Montesinos.
En cada encuentro con los Coordinadores regionales de Mesas siempre se mostró contento por nuestro trabajo, el cual estaba debidamente informado y no nos sorprendía cuando en diálogo aparte, comentaba algo sobre la región que representábamos cada coordinador, nos daba un consejo y en otros casos un mensaje de aliento ante la labor difícil y poco comprendida que realizamos.
Su permanente relación con nosotros lo hizo entender que las Mesas deberían reforzarse y en el mes de julio de ese mismo año promulgó el D.S.014-2001-PROMUDEH; que modifica y complementa el anterior. De ese modo se logró potenciar el trabajo que se venía desarrollando. V. Paniagua estaba convencido de que se requería la participación del conjunto de los sectores públicos y privados del país para poder superar los profundos problemas de desigualdad y exclusión social que vivimos, para establecer sobre bases sólidas la institucionalidad democrática y lograr los niveles de bienestar y justicia social a los que aspiramos todos los peruanos y peruanas. Por ello era importante concertar las políticas sociales en una perspectiva de desarrollo humano con enfoque de equidad y de género, lograr mayor eficiencia en la ejecución de los programas comprendidos en la lucha contra la pobreza; institucionalizar la participación de la ciudadanía en el diseño, toma de decisiones y fiscalización de la política social del Estado y lograr la transparencia e integridad en los programas de lucha contra la pobreza.
Es por ello que a través de las mesas tenemos como tarea: promover un diálogo nacional para alcanzar la articulación coherente de los esfuerzos del Estado, Sociedad Civil y el Sector Privado destinados a la lucha contra la pobreza; establecer los mecanismos de coordinación entre los sectores del Gobierno y de éstos con la Sociedad Civil, para lograr la transparencia, eficiencia y sistemas de información veraz y oportuna sobre la inversión social pública, en el marco de los objetivos sociales establecidos; servir de espacio de coordinación para evitar la superposición de programas de ayuda social, para alcanzar una racional y oportuna utilización de los recursos comprometidos, y definir prioridades geográficas o temáticas para la asignación de los recursos; y servir de instancia de consulta para la formulación de planes nacionales, departamentales y locales referidos a políticas de desarrollo y promoción social, así como en la definición de las prioridades presupuestales (lo que hoy son los procesos de formulación de los planes de desarrollo concertado y presupuestos participativos).
Nuestro mejor homenaje es entonces continuar con la gran tarea de construir un país menos excluyente donde los pobres sean actores protagonistas de su propio desarrollo, ampliando sus capacidades y generando oportunidades para ello. “El diálogo y la concertación son los pilares básicos para lograr el fortalecimiento de la democracia y sostenibilidad”, decía y esa es la tarea de todos los peruanos para alcanzar la integración, equidad, y superación del flagelo de la pobreza y el desarrollo nacional ¡descanse en paz Don Valentín Panigua! Nuestro compromiso es para siempre con su pueblo, nuestro pueblo.
Trujillo, 18 de Octubre de 2006
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